
En materia de seguros, uno de los conceptos más importantes y, a la vez, menos comprendidos por los asegurados es el de la prorrata. Se trata de una medida de prestación que determina cuánto pagará la aseguradora en caso de siniestro, cuando la suma asegurada es inferior al valor real del bien asegurado.
La prorrata es la aplicación de la regla proporcional. Esto ocurre cuando el asegurado declara un valor menor al real (ya sea por desconocimiento, por querer pagar una prima más baja, o por no actualizar las sumas aseguradas con el tiempo).
En estos casos, la aseguradora no cubre el 100% del daño, sino una proporción equivalente entre la suma asegurada y el valor real del bien.
La indemnización se calcula con la siguiente fórmula:
Indemnización = (Suma Asegurada / Valor Real) × Daño
Esto quiere decir que si se asegura un bien por la mitad de su valor, la compañía pagará la mitad de los daños, incluso si la pérdida es parcial.
Imaginemos un edificio cuyo valor real es de $200 millones. Sin embargo, se lo asegura por $100 millones (Infraseguro). Luego ocurre un incendio que provoca daños por $50 millones.
Aplicando la prorrata:
Indemnización = (100.000.000 / 200.000.000) × 50.000.000
Indemnización = 0,5 × 50.000.000
Indemnización = $25 millones
En este caso, aunque el daño fue de $50 millones, la aseguradora solo indemniza $25 millones, porque el asegurado declaró un valor menor al real.
La prorrata busca equilibrar el contrato de seguro. Si un bien vale más de lo declarado, la prima pagada fue insuficiente para cubrir el riesgo real. Así, la compañía ajusta la prestación en proporción a lo que efectivamente se aseguró.
?? Realizar una correcta valuación de los bienes asegurados.
?? Actualizar periódicamente las sumas aseguradas, especialmente en contextos de inflación.
?? Asesorarse con un productor de seguros que evalúe el riesgo en forma profesional.
?? Contrata una póliza con la medida de la prestación "Primer Riesgo Absoluto".
La prorrata es una regla justa dentro del contrato de seguro, pero puede generar frustración si el asegurado no comprende su alcance. Por eso, asegurar los bienes por su valor real y mantener actualizadas las sumas aseguradas es la mejor forma de proteger el patrimonio y evitar sorpresas al momento del siniestro.